martes, 9 de junio de 2015

MIXCOAC Y LAS CASAS DE OCTAVIO PAZ Y JOSÉ JOAQUÍN FERNÁNDEZ DE LIZARDI


                   Casa de José Joaquín Fernández de Lizardi - Plaza Jaúregui en Míxcoac

Texto y Fotos. Carlos Lázaro.

Entre los hermosos barrios que se entretejen la Ciudad de México, Mixcoac es sin duda uno de los menos explorados por los caminantes de la ciudad, contrario a otros barrios sumergidos en el ambiente festivo junto con fascinante vibración urbana de los fines de semana en lugares como Coyoacán o San Ángel; el viejo centro del barrio de Mixcoac, no muy lejano de los dos anteriores, ha sabido mantenerse silencioso y pleno de lugares encantadores envueltos de arquitectura de muy diferentes épocas, listo para desplegar una tranquila caminata por sus calles de aires antiguos.

Mixcoac fue un pueblo integrado a la Ciudad de México durante la primera mitad del siglo XX, antes de eso fue utilizado como una villa vacacional por un gran número de familias provenientes de la Ciudad de México que allí asentaron sus casas de campo y veraneo, tal y como la sociedad del siglo XXI lo hace con lugares como Acapulco, Tepoztlán o Valle de Bravo, eso explica que Mixcoac aun conserve casas solariegas y elegantes, que en sus orígenes incluían hermosos huertos y jardines, tales como la Casa Serralde, la Casa Limantour que hoy es sede del Colegio Williams o verdaderas evocaciones europeas como la casa Frehoof Evers.

De origen prehispánico, Mixcoac, conserva su antiguo nombre que evoca a una “serpiente de nube”, nombre que como una metáfora poética nos trae a la otra naturaleza del antiguo pueblo, la de sus artistas y personajes ilustres, entre quienes destacan dos figuras de renombre y cuyas antiguas casas permanecen en pie como un testimonio de la grandeza de su tiempo.

Por una parte tenemos a don José Joaquín Fernández de Lizardi, autor en 1816 de “El Periquillo Sarniento”, una historia satírica en la que se describe la atmósfera y costumbres de la Nueva España en sus últimos años como colonia. De hecho la novela dicha novela fue censurada a su publicación, debido a su contenido en favor de la insurgencia; hay que connotar que con ésta obra totalmente escrita en su casa de Mixcoac, Fernández de Lizardi se ubicó como el primer novelista de América. La casa aún se conserva como un anexo de la Universidad Panamericana, no muy lejos del antiguo convento dominico del Siglo XVI, muy conocido pues ha sido utilizado como un set recurrente para las bodas de algunas telenovelas mexicanas.

 Plaza de San Juan con la Casa de Octavio Paz al Fondo - Mixcoac

El otro personaje de Mixcoac que no se debe dejar pasar en una visita turística a este barrio, es sin duda Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura 1990, quien a lo largo de su obra poética realiza una gran cantidad de referencias a Mixcoac, su pueblo y su memoria, sobre todo en su libro “Vuelta” de 1971 nos deja ver  la transformación del antiguo pueblo en un barrio más de la Ciudad de México:

Mixcoac fue mi pueblo: tres sílabas nocturnas,
un antifaz de sombra sobre un rostro solar. 
Vino Nuestra Señora, la Tolvanera Madre.                       
Vino y se lo comió.  Yo andaba por el mundo.                                          
Mi casa fueron mis palabras, mi tumba el aire.


La casa de Octavio Paz, permanece en pie junto a la casa que fuera del también célebre Valentín Gómez Farías, hoy Instituto Mora, en la plaza del barrio de San Juan, una de las antiguas y pequeñas poblaciones que rodeaban Mixcoac y de las que cada una conserva su antigua capilla, como La Candelaria, San Lorenzo Tlacoquemécatl, San Juan Xochimanca. La antigua casa de Octavio Paz es utilizada hoy en día como un convento de monjas, de los que abundan en el barrio. Mixcoac forma parte de la memoria viva de la Ciudad de México. 

                                            Casa de Octavio Paz - Mixcoac

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