jueves, 18 de febrero de 2016

0007/16 - GALERÍA ARRONIZ Y LA EXPOSICIÓN IMPERMANENCIA - COLONIA ROMA - CDMX




Texto y fotos. Carlos Lázaro

El arte contemporáneo es muchas veces un enigma, sobre todo para aquellos que estamos habituados a revisar el arte en el sentido meramente clásico donde brillan los cuadros de Delacroix, los Villalpando o los muy expresivos cuadros de Goya, y donde el sentido moderno se ubica en el gusto particular sobre los lienzos de un Diego Rivera fantásticamente cubista o sobre la dinámica neurótica de un cuadro de Jackson Pollock. El arte de más acá de eso y sus fronteras con la desaparición del arte en pro del minimalismo conceptual, se vuelve un terreno difícil de apreciar e incluso de llegar a considerar arte. En todo caso, arte, en uno de su sentido más simple, es “aquello que está hecho con las manos”.



El arte contemporáneo, entre sus adeptos más radicales entra en dicha controversia, aquella de ¿acaso esto es arte? Lo más importante en esta controversia es que corresponde a cada espectador el dirimir dicha controversia a modo muy personal.  La galería Arroniz de la Ciudad de México, se precia regularmente de incluir en sus exposiciones a artistas muy audaces que crean piezas propias del arte contemporáneo que entran en esta controversia sobre la percepción del arte.




A principios del mes de febrero, la galería Arroniz, que se localiza en el número 43 de la Plaza Río de Janeiro en la Roma, un evocador lugar de la gran Ciudad de México y como parte de los eventos que se realizaron en torno a Zona Maco, abrió la exposición “Impermanencia,” en la que los artistas Mauro Giaconi y Mónica Espinosa confluyen en este espacio con dos diferentes propuestas.


Por un lado Mónica Espinosa, trae hacia la vista del espectador una serie de construcciones con diferentes objetos cotidianos en los que de su común denominador, es que provienen del proceso consumista del mundo en el que su amontonamiento forma parte de un destino final. Mónica Espinosa los sustrae de este amontonamiento cotidiano y los convierte en una metáfora artística incluso en movimiento, lo que los convierte así en “arte objeto”.



Por su parte Mauro Giaconi, de profesión restaurador, había expuesto un mural en grafito en la misma galería en 2012 mismo que plasmó sobre el enlucido de tablarroca –muro falso- de aquel lugar. Los años y necesidades de Arroniz cubrieron aquel mural con capas de pintura vinílica. La propuesta de Mauro fue arrancar aquel viejo mural en trozos, retirar las capas de pintura que lo cubrían y darle nueva vida a través del resurgimiento utilizando técnicas de restauración.



Al entrar claro, a la galería, se aprecian el muro devastado en donde estuvo el mural de Mauro Giaconi y a lo largo del piso y el muro bajo se observan los trozos de la tablarroca con secciones de aquel mural de grafito. Todas las piezas claro, están a la venta, como es de imaginar en cada intervención del arte contemporáneo. Hay mucho de romántico y audaz en rescatar un viejo muro pintado y en rescatar secciones de una vieja imagen para re-traerlas al presente, ese es quizá parte de un ejercicio artístico y también arqueológico que les invito a conocer por estos días en la galería Arróniz.










domingo, 14 de febrero de 2016

0006/16 Exploración Metáfisica en el 123 - Circuito Bucareli



Texto y Fotos. Carlos Lázaro


La pirámide es siempre una referencia a un pasado o a una cultura primigenia. El poder de las pirámides como imagen icónica de todo tiempo civilizado es una constante geométrica, tiene apariciones fantásticas entre los egipcios y los babilionios, entre los aztecas y entre los mayas, las culturas costeras del Perú también nos asombran con sus enormes plataformas piramidales de adobe, lo mismo se puede afirmar de antiguas tumbas chinas con caprichosas y sugerentes pirámides.



Hace unos días durante los eventos en torno a la Material Art Fair en Expo Reforma en la #CDMX, se llevaron a cabo eventos alternos en el denominado Circuito Bucareli (#CircuitoBucareli), que se conforma por un conjunto de espacios con oferta cultural en el sector cercano a esta ya recurrente feria de arte contemporáneo emergente que ocurre paralela a la Zona Maco, en esta edición del 4 al 7 de febrero.



Ambas ferias concluyeron hace unos días, sin embargo y por todo este mes de febrero es posible visitar en el 123 (número 123 de la calle Artículo 123) la exposición del artista plástico Christian del Castillo, titulada, “Exploración Metafísica”, en al que la pirámide y el triángulo conforman el eje de estudio y el referente a toda exploración geográfica e histórica, pero sobre todo artística.
El espacio conforma una interesante oferta en una zona depauperada entre el Centro Histórico de la Ciudad de México y la Colonia Juárez. 



Zona que conserva una gran cantidad de construcciones antiguas y edificios dignos de reciclar e interpretar a través de exposiciones de arte contemporáneo como esta.




Por otra parte, esta exposición se enmarco en un programa en el que el 123, dedica su espacio de exposición a un artista por mes.  (1 artista 1 mes).  





jueves, 11 de febrero de 2016

0005/16 GALERIA SISMO: UN NUEVO ESPACIO DE ARTE CONTEMPORANEO EN LA #CDMX


 


Texto y Fotos. Carlos Lázaro




En el universo de la Ciudad de México aparecen constantemente nuevas galerías en las que los artistas plásticos jóvenes tienen siempre una nueva ventana en la que exponer su visión del mundo a través del contacto con los diferentes materiales y técnicas de trabajo. En la Ciudad de México, se vive una especie de fascinación con el arte contemporáneo que se comparte con otras metrópolis importantes en las que el arte forma parte del ir y venir cotidiano de sus habitantes.





Hace algunas semanas fue inaugurada la galería Sismo en el 41 de la calle de Celaya,  a tan solo unos pasos de la importante avenida de los Insurgentes y justo en  la vibrante frontera de las colonias Roma Sur e Hipódromo Condesa. No quedan lejos de esta galería el Parque México, el Mercado Roma o la icónica escalera art decó del Edificio Basurto. El afamado camellón de la Calle de Amsterdam que también queda a tan solo unos pasos, invita a pasear y luego darse una vuelta por esta galería de nombre vibrante.




La galería en su agradable espacio rectangular, presenta por estos días de febrero la exposición titulada “Sismo” en la que se enfoca sobre artistas emergentes, pero también ya artistas consagrados en el ámbito del arte contemporáneo, siendo artistas no solo nacionales sin también internacionales. 




Entre los que se encuentran tres artistas de Sector Reforma, Alejandro Fournier, Javier Cárdenas Tavizon y Santiago Escatel, artistas del Japón, como Cake Hara y Yasu Suzuka o Cha, Fernando Montiel Klint, Karla Leyva, Marité Márquez, y Luis Ríos Zertuche, también figuran en esta selección, misma que a toda vista, me parece bien interesante, balanceada e invita a hacer un ameno ejercicio de revisión artística personal.




Puede usted, claro preguntar por los precios de las obras, ya que como en toda galería es obra que está a la venta. Y como no es un museo y si estas líneas le son de interés artístico y viajero y va pasando por ahí por la Hipódromo Condesa y tómese unos minutos para visitar la galería Sismo, que a todo esto se encuentra la muy bella #CDMX.  Para entrar, no olvide tocar el timbre.






domingo, 7 de febrero de 2016

0004/16 ACME SU CUARTA EDICION EN ARCHIPIELAGO #CDMX - Carlos Lázaro



Texto y fotos, Carlos Lázaro.  


Por estos días del inicio de Febrero que son casi coincidentes con la explosión color violeta de los árboles de jacaranda, la CDMX vive una fantástica efervecencia cultural, comandada por una gran cantidad de artistas plásticos que inundan con sus obras tanto espacios emergentes como espacios consolidados en una semana de arte que puede marcarse como uno de los grandes momentos en el inicio de 2016.


Por un lado Material Art Fair se posiciona en la sede de Expo Reforma en la Colonia Juárez, y por el otro, en el Centro Banamex se lleva a cabo una edición más de Zona Maco, que implica además un despliegue artístico en una gran cantidad de galerías de la ciudad.




Uno de los espacios que participan en esta “Semana del Arte”, es el ya recurrente ‘Salón Acmé’ instalado en Archipiélago, en la colonia San Miguel Chapultepec, justo frente a la muy afamada galería Kurimanzuto.

Archipiélago emerge como un espacio frecuentado básicamente por público hipster y durante este fin de semana (hasta el 7 de Febrero 2016) tendrá en exhibición y venta  piezas de diferentes artistas plásticos bajo la imagen de la cuarta edición del Salón Acme.



La adaptación que se logra en este espacio es fantástica y denota la gran dinámica que caracteriza las exposiciones en las galerías de la colonia San Miguel Chapultepec, que se encuentran sin duda entre las que más público atraen y han podido crear un polo de atracción del arte moderno desde hace ya algunos años. 



Si tiene usted tiempo todavía hoy domingo siete es posible visitar las obras expuestas para venta en esta cuarta edición de Salón Acme que da cuenta de los viejos salones de arte parisinos en los que los jóvenes exponen sus trabajos a modo de colectivo.



El poco más que  medio centenar de artistas que exponen este año, fueron seleccionados por un consejo curatorial compuesto a su vez por artistas consolidados como son:  Paula Duarte, Santiago Merino, Gonzalo Lebrija, Óscar Benassini, Patricia Martín, Fritzi Iríazar, así como Carmen Cebreros por parte del estado de Sonora.




Bajo esta usanza, Salón ACME se consolida como una curaduría que integra interesantes propuestas de representantes del arte moderno mexicano, que en esta ocasión se ven engalanadas con la presencia de obras de artistas de Sonora, que es el estado invitado de este evento.


Acme 4 se ubica en la calle de Rafael Rebollar 95. Colo San Miguel Chapultepec. 

martes, 2 de febrero de 2016

0003/16 - LA SIERRA DE SANTA CATARINA - LOS VOLCANES DE LA CDMX




Texto y Fotos, Carlos Lázaro

Hay lugares en la #CDMX que uno debe atreverse a conocer con cierto arrojo. Lugares para caminantes que implican entrar en el mundo natural o rural de la ciudad,  amplios paisajes de la provincia envueltos por el manto hiperactivo de la ciudad. A veces estas incursiones al reino natural, implican travesías que pueden durar varias horas, sin embargo, el paisaje lo retribuye a la vista y al placer espiritual con creces; por cuadros de José María Velasco y otros paisajistas, como Eugenio Landesio tenemos bien sabido que el paisaje que rodea a la Ciudad de México siempre ha tenido ese carácter de prodigioso y único.



También es cierto que si no se es alguien avezado en largas caminatas o en la realización de excursiones a pie,  la #CDMX reúne también condiciones muy buenas e interesantes para convertirse gradualmente en un caminante de fondo.



Durante las primeras semanas de enero de 2016 me di a la tarea de subir en varias ocasiones, el volcán de Guadalupe, que es el más alto de la Sierra de Santa Catarina, -esa que se encuentra al oriente de la CDMX- y en cada ocasión la experiencia fue siempre buena y agradable, pero sobre todo bastante increíble para ni siquiera haber salido de la Ciudad de México.



Es muy fácil llegar, apenas hay que abordar el metro de la ciudad por la Línea 12, hasta la estación Tlaltenco y de ahí emprender la marcha por el antiguo camino de las minas hacia el Cerro Guadalupe.  La ciudad se va dejando atrás, primero, el pavimento es sucedido por un camino de tierra con sendos muros de piedra volcánica amontonada, que va subiendo gradualmente, como un camino que se interna entre las milpas y campos de siembra, que de hecho se revelan en un momento y nos comparten eso que pocos imaginan, la naturaleza rural de una gran ciudad como lo es la CDMX.  La caminata gratificante se completa en su cima en unas 2 horas de camino y luego en un poco menos de tiempo en el regreso.



La Sierra de Santa Catarina domina desde siempre el paisaje volcánico de la Ciudad y del antiguo lago en el que se extendía formando una gran península. Sus volcanes han provisto de materiales de construcción a la urbe desde tiempos de los aztecas, de ahí se ha extraído el tezontle –ese ligero material pétreo- que durante siglos adornó pirámides y palacios coloniales, mismo que hoy en día acusa sobre explotación.



Diversos cerros y antiguos volcanes conforman  esta serranía, que de hecho se extiende desde el Cerro de la Estrella (2460 msnm) a cuyos pies surgieron las importantes ciudades de Culhuacan e Iztapalapa, antiguos puertos mercantes de la Cuenca de México.  El camino por esta península era en su momento la principal ruta que unía a Tenochtitlan con el mar, atravesando otros pueblos  de la cuenca como Tezonco, Zapotitlán, Tláhuac, Mixquic y ya más allá hacia Chalco y Amecameca.




De hecho, esta península volcánica y su camino ribereño marcan la ruta de Hernán Cortés hacia la gran Tenochtitlan. Es fantástico imaginar aquella travesía de los españoles cruzando calzadas en medio de los lagos y con el marco de esta sierra volcánica que hoy en día es todavía asombrosa.  
La sierra de hecho nos reserva a los paseantes un grato recorrido a través del cuerpo principal de esta serranía, en donde se yerguen los volcanes, Xaltepec, con 2500 msnm, Tecuauhtzin o cerro de Santiago con 2640 msnm, el cerro o volcán Guadalupe, también conocido como del Borrego, con 2820 msnm y que es la más alta elevación de la sierra, así como el cono volcánico de La Caldera, que es un volcán doble y que de todas estas elevaciones es el único que se encuentra en el Estado de México, pues la gran mayoría se dividen entre Iztapalapa y Tlahuac.



Otros cerros que conforman la serranía son el Yohualixqui, de 2420 msnm, el tetecón con 2480 msnm y el muy famoso Cerro de la Estrella, que se eleva hacia los 2460 msnm y es en el que se realiza la famosa representación del vía crucis de la semana santa, a la que acuden millones de espectadores cada año, pero que además tiene una pirámide en su cima y era un lugar principalísimo para las ceremonias prehispánicas del Fuego Nuevo.



La Sierra de Santa Catarina se encuentra bajo la imagen de Área Natural Protegida, lo que de alguna manera ha evitado su desaparición total, sin embargo las amenazas y presiones a las que es sometida esta área por la mancha urbana no dejan de estar presentes, y por tanto es necesario hablar constantemente de sus valores y atributos como sitios naturales con indudable atractivo turístico, sobre todo porque desde la altura de sus conos volcánicos es posible reconstruir en la mirada, el todavía prodigioso paisaje de la Cuenca de México, en la que el viejo lago formaba una constante que rodeaba estas elevaciones y en la que, los enormes Popocatépetl e Iztaccíhuatl enmarcaban la totalidad del oriente de la cuenca.



Se trata de una isla de verdor de la ciudad de 2166 hectáreas, que es además refugio de una gran cantidad de aves, como garzas blancas y halconcillos, víboras de cascabel, zorrillos, conejos de campo y cacomixtles entre otros y por ser un conjunto de cerros que contribuyen de manera importante con la filtración de agua para las lagunas de Chalco y la zona chinambpera de Xochimilco –Patrimonio de la Humanidad- , con las que conforma un paisaje continuo, de lagos, pantanos, campos de siembra, laderas y conos volcánicos. Un verdadero tesoro de la #CDMX.